Entrevista

Entrevista al ganador de los Premios EmprendedorXXI en la categoría de Tecnologías Industriales

icon_font_reducir
icon_font_aumentar
icon_email
Archivos adjuntos
José Miguel Bermúdez Miquel, CEO y cofundador de bound4blue

Existe una preocupación creciente por la dependencia de la sociedad de los combustibles fósiles y el impacto ambiental que están generando las emisiones derivadas de éstos. Es necesario el desarrollo de nuevas tecnologías que aprovechen fuentes de energía alternativas para reducir e incluso eliminar la dependencia de la sociedad actual de los hidrocarburos. La empresa bound4blue comparte esta visión y por ello está trabajando en el desarrollo de soluciones tecnológicas que permitan lograr esos objetivos, basadas en el uso de la vela rígida como concepto.

La firma catalano-cántabra ha ganado los Premios EmprendedorXXI en la categoría de Tecnologías Industriales y además ha sido reconocida como la empresa con mayor potencial de crecimiento en Cataluña. La ganadora bound4blue ha recibido este doble reconocimiento en los galardones impulsados por CaixaBank, a través de la gestora de capital riesgo Caixa Capital Risc, y co-otorgado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, a través de Enisa. El CEO y cofundador de bound4blue, José Miguel Bermúdez Miquel, explica algunas de las barreras con las que se pueden encontrar los emprendedores y valora esta etapa empresarial.

 

 ¿Cómo surgió la idea de crear bound4blue?

La idea la propuse en 2006, conjuntamente con mi padre, Ignacio. Ya habíamos imaginado sistemas para el ahorro energético sostenible y para la generación de energía, pero no fue hasta esa fecha cuando nació bound4blue en su actual expresión. Cristina Aleixendri y David Ferrer, ambos ingenieros aeronáuticos, no dudaron en unirse al proyecto en sus inicios como empresa en 2014. No podemos imaginar un futuro en el que la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de CO2 sigan siendo un problema.

Hemos empezado a trabajar en soluciones que eliminarán esa dependencia en el transporte marítimo y, en un futuro, en la producción de hidrógeno y oxígeno

¿Con que barreras os habéis ido encontrando en este tiempo?

Las principales barreras que hemos superado se pueden dividir en económicas, técnicas y comerciales. A nivel económico, a pesar de que estamos 100% convencidos de que emprender nuestro proyecto en España nos está beneficiando muchísimo, ha sido muy difícil convencer a inversores nacionales. Un bajo porcentaje de ellos invierte en proyectos industriales con retornos previstos a largo plazo.

A nivel técnico, durante mucho tiempo estuvimos enfocados en desarrollar la mejor solución dentro del mercado, olvidándonos de que la mejor solución para el mercado era aquella que ofreciese un mejor retorno de la inversión con las máximas prestaciones posibles. Esto ha sido posible después de hablar con varios armadores y astilleros desde las fases iniciales de desarrollo para alinear la tecnología propuesta con sus necesidades.

En el ámbito comercial, nuestro objetivo es implantar la solución en todos los segmentos/tipos de buque clave donde se puede integrar, con el objetivo de dar más confianza a la industria naval, de forma que esto posibilite una rápida expansión comercial.

¿Cómo valoráis esta etapa empresarial?

La empresa se encuentra en su mejor momento. Hemos recibido el apoyo del sector y tenemos al mejor equipo para llevar a cabo todos los proyectos que tenemos en marcha, tanto internamente como a nivel de socios tecnológicos con los que trabajamos. Tenemos distintos proyectos en marcha y a finales de este año, embarcaremos los primeros sistemas en dos buques como mínimo.

 

NOTICIAS RELACIONADAS